martes, 14 de julio de 2009

Los siete pecados

Ante la incertidumbre de la existencia del otro, sólo queda el elogio a uno mismo

En la soledad buscar la felicidad por medio del placer carnal de los fantasmas

El deseo desmedido por las posesiones terrenas ante la imposibilidad de poseer a alguien

Poseer aquello que tienen lo que yo no, el afán interminable de complementarme

La insatisfacción corpórea, la insaciedad del alma, el hambre eterna

La fuerza del instinto que se expresa por el dolor a la soledad

La asimilación de la soledad y la quietud ante atroz vorágine y castigo

Así no se echa a perder

Me levanté del más frío sueño, el sudor parecía brotar a litros, las manos me temblaban como si un terremoto estremeciera mi ser. Yo era un perro y el miedo era mi dueño, entre tantas penas una era la que más me agoviaba, una sensación de vacío, mis entrañas imploraban algo, algo con que saciar aquella hambre atroz. La luna más brillante que cualquier otra noche de delirios homicidas alumbraba con una tenue luz el camino abismal de mi cuarto a la cocina. Abrí la nevera, moví unas latas, un par de frascos y algunas bolsas y de pronto vi algo que llenó de una vez esa necesidad irracional de alimentarme. Mi pecho encontró más calma de la que se puede hallar en cualquier tumba, era mi trofeo, tu regalo, la recompensa a todo el sufrimiento y el dolor, era tu corazón en mi refrigerador.

¿Quién dice que no existen los vampiros?

Te notas de día con una mirada tan dispersa e ida, tu alma conversa con todo aquello que no puedes ver y tú te acabas la vida, esperas a que la oscuridad camine por la ciudad y que el vicio esté al servicio de quien lo disponga. Esperas el momento en que el ruido y las luces te fundan con la masa, haciendo del caos tu casa y del delirio tu alimento, y el momento hace propicio el consumo de cualquier sustancia que te lleve al precipicio. Cuando todo acaba, (si es que en un momento acaba) tu cuerpo se lava con el eco del aire seco y con la adrenalina que emana del espirítu del fin de semana

miércoles, 17 de septiembre de 2008

The Great Gig in The Sky

No lloré, ni siquiera pienso que hubiera sido para tanto, pero si me dejo en shock por algunos segundos, justo estaba escuchando Confortably Numb, cuando mi padre me dice: ¿Ya supiste que se murió el tecladista de Pink Floyd? (este es el parentesis que representa mi estado casi vegetal por un instánte "Uncunfortably Numb".)
En ese momento me percaté que jamás podría ver a los Floyd todos juntos, ni modo ¿qué se le hace? pero bueno nos dejo un legado importante, forjo las bases para practicamente toda la música "progresiva", el rock de "atmósfera", rock psicodelico, rock espacial, el electro, la electrónica y un gran etc.
Richard Wright es aquello de los Pink que no prestamos mucha atención, pero si lo quitaramos perdería gran parte de su escencia, el era la orquesta detrás pero no por debajo de las guitarras tanto de Gilmour como de Barret, el era las ondas mesméricas y los coros hipnotizantes en los viajes más largos de la mente, el creaba el negro donde el buen Syd rayaba con colores que no existen.
Hoy ya no estará aquí, estará con Barret en el corazón del sol o en el lado oscuro de la luna, o talvez en un gran palomazo en el cielo. Gracias Richard, Shine on you.

miércoles, 20 de agosto de 2008

Del Rey León a la contradicción

La tierra era una soledad caótica y las tinieblas cubrían el abismo... (fragmento Gen. 1, 2.)
Así fue en el principio y así es ahora en el final, el ciclo se cierra, ya lo dijo el rey león y los hindues con el Kali Yuga, el fin del mundo llego y no nos dimos cuenta. Mi maestro de geopolitíca, sin el afán de deprimirnos (según él) dijo que en el 2012 se acaba el mundo, ¡ah! y también que cada 100 años hay una lucha armada en México así que en el 2010 habrá la última revolución (espero que no sea del peje).

Bueno todo lo anterior sólo sirve para intentar justificar la existencia de este blog, todo ha perdido el sentido y por eso hoy hasta yo puedo publicar algo a niveles tan grandes, este blog será como el título: una vorágine, habrá un poco de todo y de nada "Mi único discurso siempre ha sido la contradicción"

Cierro este blog introductorio y breve con la definición de vorágine:

vorágine [vorágine]
f.
1.
Remolino impetuoso que hacen en algunos parajes las aguas del mar, de los ríos o de los lagos.
2.
Pasión desenfrenada o mezcla de sentimientos muy intensos.
3.
Aglomeración confusa de sucesos, de gentes o de cosas en movimiento.
[Del lat. vorāgo, -ĭnis ]
.
Bienvenidos a la vorágine