jueves, 16 de septiembre de 2010

El amor, el desamor y las mujeres

Esta especie de entrevista fue publicada en la revista "La mosca en la pared" en su número 45 del año 8. empieza en la pag. 32 y me parece que dice muchas verdades generales, por lo que creí pertinente copiarlo letra por letra y subirlo a la red, porque por más que lo busqué no lo hallé, helo aquí:

Reunidos en una azotea, mientras le dan duro al lavadero, Armando Vega-Gil, Rafael Tonatiuh, Fernando Rivera Calderóna y Hugo García Michel dialogan, polemizan y discuten al mejor estilo bizantino acerca de este tema que siempre inquietará a los hombres de esta y todas las latitudes: el misterio de las mujeres.

Fernando: Para empezar, se me ocurre preguntar:¿qué se reuiqere para asustar a una mujer?
Tonatiuh: La manera más sencilla de lograrlo es ser uno muy insistente. Yo creo que a los dos días ya te odia.
Fernando: ¿ Cuál ha sido un ejemplo clásico de su necedad absurda con una hembra?
Hugo: Bueno, yo una vez le hablé a una entre ocho y doce veces por teléfono, sin que ella estuviera en su casa y cada que le hablaba le dejaba un mensaje. Obviamente me alucinó.
Armando: Es que entre más te desprecia la vieja, más quieres con ella.
Tonatiuh: Sólo das elementos para que se aprovechen de ti y te pisoteen.
Armando: Pero acuérdate del refrán que dice: "para cada cabrón, un pendejo"

Un estado alterado de conciencia

Tonatiuh: Yo creo que cuando estás enamorado estás en desventaja, porque te encuentras como en un estado alterado de conciencia.
Armando: O sea que en el amor manda el que menos ama.
Tonatiuh:Realmente uno sufre porque quiere.
Armando: No, yo creo que va más allá de tu voluntad. Empiezas a hacer pendejadas y ya eso es incontrolable.
Fernando: Es un mal pedo caer en la desgracia del amor, porque puedes hacer cosas que no harías en tu vida cotidiana.
Armando: Uno alcanza la capacidad de la autohumillación, pero porque es como una extraña garantía de que puedan sentir pena por ti. Eso es bien cabrón, porque entre más enamorado, más te humillas, haces más pendejadas, te arrastras, quedas más rídiculo y más asco les das a las viejas.
Tonatiuh: Uno mismo se da asco y dice: ¿cómo puede haber hecho eso? Poe ejemplo, una vez en Tlaxcala, agarré un pinche cigarro y me lo apagué an la lengua dizque para castigarme porque no sé que mamada le dije a una chava.
Armando: ¿Y ella te vio?
Tonatiuh: No, pues si fue frente a ella.
Armando: Lo más bajo que yo he hehco es chillar, decirle:"¡no te vayas, es que significas tanto para mí!" Y eso es bien gacho. El amor mal correspondido es el que te vuelve nauseabundo y además es progresivo y mortal, porque te empiezas a volver más nauseabunmdo y más horroroso, y a la chava le empiezas a dar más asco. Entre más amas a alguien, más te rehuye, y al final se vuelve una cosa insoportable, pero no es porque uno quiera...

Orgasmos fingidos

Fernando: ¿Qué es lo peor que les ha hecho una mujer de la que están perdidamente enamorados?
Armando: Lo más pinche que me ha hecho una ruca fue decirme que todos sus orgasmos habían sido fingidos y que además, cada vez que cogía conmigo tenía dolores espantosos. Eso es bien cabrón, porque hay un montón de casos de disfunción eréctil provocados por este pinche pedo del orgasmo, de que a güevo uno tiene que ser una máquina de orgasmos...,ajenos además.
Hugo: Y empiezas a pensar:"soy menos que los demás, cualquier otro güey le va a dar lo que yo no puedo darle"
Fernando "Y a ti qué te han hecho?
Hugo: Cosas como que la chava me presentara a sus galanes, que me los pusiera en la cara. Una vez fui a un antro con una que me traía por la calle de la amargura y de repente me dijo: "voy allá adelante y nos vemos al final". Cuando regresó, venía con uno de los tipos que tocaron y me dijo: "oye, es que me voy a ir con él; ahorita tomamos un taxi a la casa". Y como habíamos llegado en mi carro, yo todavía de imbécil le digo "no te preocupes, yo los llevo"¡Y los llevé! Eso fue lo más humillante que recuerdo y está narrado en mi novela Matar Por Ángela.
Armando: Pero ¿sabes qué? Uno porvoca a las chavas para que hagan eso. Es una reacción natural de las chavas que hagan esas mamadas.
Tonatiuh: Hay muchas mujeres que no quieren tener nada con un güey, pero sí les interesa qu las adore. Lo más curioso es que de repente te cae la luz de que estás haciewndo una pendejada y que te tienes que retirar de esa chava, y esa chva igual, aunque tú no le intereses, de algún modo te va a dar señales de que no quiere que te vayas. Pero no es que te ame, sino lo que necesita es a un admirador.
Armando:Incluso es capaz de tenerte a la expectativa con tal de que permanezcas ahí, de mantenerte en esa extraña ambigüedad de "te quiero, pero no me acuesto contigo", de "No me metas la mano porque yo te quiero de una manera espiritual".

El privilegio de los patanes

Hugo: Una cosa que me ha inquietado siempre es por qué las mujeres se enamoran siempre de los más patanes.
Armando: Yo creo que son los que aprendieron a tomarlo sin pedirlo. A mí simepre me pasaba que iba de pendejo a pedir permiso, y hasta llevaba flores; y llegaba un cabrón, le metía la mano donde fuera, les daba un beso y se las llevaba. La onda es de que si eres más directo con las chavas y no te clavas, no sé por qué motivo dejas de ser directo y agarras un camino más extraño, como querer llamar la atención y que te conozca.
Tonatiuh: Y caes en el rídiculo por querer llamar la atención.
Fernando: Sí, yo me acuerdo en la prepa: cada que pasaba una chava, hacía cualquier mamada. Pateaba un bote de basura o me tiraba al piso.
Armando: ¡A mí me pasó una historia maravillosa! Había una chava en la secundaria que me encantaba y tomaba el mismo camión que yo para ir y venir a la escuela. Pero yo era tna pinche pendejo, tan cobarde, tan autista y puñalón que no le tiraba bien la onda. De regreso en el camión, en vez de decirle: "oye, vámonos juntos", esperaba a que ella se subiera. Entonces ya me subía al mismo camión y "casualmente" nos encontrábamos. Pero yo me sentaba en otro pinche asiento (o sea: súper pendejo). Ella se bajaba después de mí y dije: "hijueputa, la voy a impresionar así, bien chingón; me voy a bajar del camión cuando esté andando; acá, como el Hombre Biónico" Ella se había sentado hasta atrás y podía voltear y verme por el cristal trasero cuando le alzara la mano y le dijera adiós. Pero yo, de pendejo, en vez de bajarme viendo hacia enfrente, me vaje viendo hacia ella, hacia atrás, y ¡verga, me di un súper putazo! Ya saben: los pinches cuadernos salieron volando. Entonces levanto la cabeza y lo único que veo es a la chava por la vetana, cagándose de la risa, señaléndome con el dedo.
Fernando: Yo me inicié en el periodismo porque me impresionaba una chava y quería conocerla. En la prepa, fui con ella y le dije: "¿quieres ser subdirectora de una revista?". Y ella:¿qué? ¿Por qué? Se impresionó y le dije: "no, pues una revista que vamos a hacer aquí en la prepa y yo soy el director". Ahí comenzó mi carrera.
Armando: Yo creo que el pedo básico es el amor no correspondido, ¿pero a poco existe el amor bien correspondido? Casi nunca se da.
Fernando: Es como una ilusión compartida. Mientras dura, es la neta; cuando se acaba, te das cuenta que no lo era.
Hugo: Como cuando tiendes a idealizar a la chava. La ves maravillosa y ya después, cuando pasó el enamoramiento, dices: "¿qué le pasó?".

Chicas de hoy

Fernando: Yo veo que las chavas de hoy, sin pretender generalizar, son muy semejantes en esa nueva ambición que se cargan y en esa soberbia extraña de que: "bueno, quizás hayamos estado marginadas, pero ahora somos más poderosas y no nos interesan frívolidades como el amor, sino trascender como profesionistas". Luego veo chavas que igual quieren coger, fajar, pero como que uno aspira a algo mucho más cabrón que eso. O sea: ¿ya valió verga el amor verdadero?
Armando: Dicen que los hombres nada más vamos sobre el bulto. Y que la onda de coger para nosotros es totalmente transitoria y para una chava es muy definitoria.
Hugo: Pero las chavitas ahora ya no son así.
Fernado: Como que las mujeres de ahora se están masculinizando. En cambio, dos, tres cabrones si trtan de hacerse un poco más sensibles, quitarse lo machos. incluso a algunos como que se les pasó la mano, se volvieron totalmente blandos, y luego que las chavas están muy cabronas en el sentido de: "no, me vale, yo ya me cogía a este cabrón". Es muy cagado, se invirtieron de alguna manera los papeles.
Armando: Una maiga me contó de un cuate que estaba bien azotado porque tenía una novia chavita. El güey ya está cuarentón y ella era veinteañerona. Él se anmoró cabrón, pero la chava hubo un momento en el que dijo: " la chingada" y lo que me dijo mi cuata me pareció mortal: "es que a tu edad, una chavita anda contigo sólo por dos razones: si tiene algo para alimentarse o si eres un cuate conocidón. Si no tienes alguna de esas dos cosas, te manda a la chingada" ¿A poco no existe el amorcito también?
Fernando: Pues es radical, pero yo sí lo he visto cotidianamente.
Hugo: A mi una amiga me dijo que empezó a andar co n un tipo mucho mayor que ella y que cuando sintió que lo igualaba, cuando obtuvo todo lo que quería de él -cultura, experiencia, conocimientos- dijo: "pues como ya no me puede enseñar nada más, ahí nos vemos". Y lo dejó.
Armando: Además con la onda de que ya nadie se compromete.
Hugo: Hay mucho miedo a comprometerse.
Fernando: Mas que miedo. yo creo que es güeva. Porque yo a las chavas no las veo como seres temerosos.
Hugo: Como que las chavitas de diecinueve, veinte, veitidós años, andan en el desmadre de muchos güeyes, y ya como a los veinticinco o veintiséis buscan una pareja más estable. Otro fenómeno es el que decía Armando. el del cuarentón que se enamora de una chava mucho más joven.
Fernando: Es que a muchas chavitas como que los cuates de su edad les dan güeva y dicen: "no, pues es que ellos están muy clavados en el pinche Nintendo y no salen de la pendeja", y entonces quieren a un hombre más maduro.
Hugo: Pero sólo temporalmente.

Cuestiones pragmáticas

Armando: A lo mejor así es el pedo y a lo mejor tenemos que aceptar que así es, que nada más somos objetos de aprendizaje y ya, y que cualquier posibilidad de que la gente se enamore de uno es totalmente nula; sobre todo ahorita que es un pedo mucho más pragmático: el pragmatismo, la velocidad, la ganancia.
Hugo: Yo creo que una de las utopías que también se perdió fue el amor.
Fernando: Aunque estés enamorado, si estás consciente de que te están despreciando, ¿qué tendría que suceder para que el nervio de tu dignidad dijera "¡ya cabrón!"? ¿ Qué es lo que hace que esa parte sea enmudecida por la enajenación amorosa?
Armando: ¿Sabes cual es el remedio? El odio. El odio es la única medicina para sacarte del autoescarnio y de lo patético. He estado en circunstancias de indignidad que no mames, y de repente hay un momento en que te dan tanto en la madre y te mandan tanto a la chingada que, para poder manejar el desmadre, lo que haces es odiar a la morra.
Tonatiuh: Una de las cosas más extrañas es cuando ya estás en el estado en el que te vale madres, porque entonces le empiezas a interesar a la chava y a gustar.
Hugo: Consejo de Mauricio Garcés: "hazte indispensable y después desaparécete".
Fernando: ¿Tú has podido llevar a cabo esa fórmula?
Hugo: He sido indispensable para más de una chava, pero no me he podido desaparecer. Y es cuando la riegas: empiezas a dar y a dar y a dar, y para la chava es muy cómodo. Como que sientes que si das más amor y cosas materiales, entonces ella te va a apreciar y va a decir: "no, este cuate me quiere muchísimo". Pero ves que nada de nada y tú le dices: "¡carajo!", si nos llevamos tan bien ¿por qué no quieres andar conmigo?. Y te responde: "porque no te amo". ¡Puta madre! Te desarma y se siente de la chingada.

El jardín de la ilusión

Armando: A mí me ha pasado eso. Que estás como cultivando un jardín, donde eres bien visto, pero nada más. Si estás de nalgas por una morra y la morra se da cuenta , pues te estás poniendo de a pechito. Y si la invitas al cine y al teatro y la llevas de viaje a Cancún y la chingada, pues a huevo que la chava te dice que sí. Y lo peor del caso es que muchas veces uno nisiquiera es capaz de saltarle encima. Y dices "no, es que es mi amiga y voy a hacer eso, voy a ser indispensable para que se vaya enamorando de mí" Entonces te la llevas a Cancún y no eres capaz ni de agarrarle la pierna, porque estás enamorado de ella. Ese es el pedo y te pone en una desventaja bien cabrona.
Tonatiuh: Es lo que decías al principio, de que sieres más directo funciona mejor. Pero si te clavas, te resulta más díficil ser directo y hasta te vuleves caballeroso.
Armando: ¡Sí es cierto! Cuando te enamoras te vuelves caballeroso y eso es una pendejada; deberías volverte más agresivo y más cabrón.
Fernando: Más animal, porque finalmente la caballerosidad es una mascarota que te pones encima.
Armando: Además, si ya estableciste esas regls con la chava y le brincas, le estás faltando al respeto. Es como si hubieras hecho un contrato. Entonces en el inciso B dice que no le vas a saltar encima, pero que le vas a cumplir todos sus caprichos y que te vas a portar de poca madre. Estás enamorado -así dice en letras chiquitas hasta abajo del contrato-, pero si le agarras la pierna la estás cagando, porque no estaba estipulado. Es mejor si de entrada dices: "la onda es acá, pasional, virulenta, sexosa".

El comportamiento de la mente femenina

Fernando: Lo cierto es que nel comportamiento de la mente femenina es complejo.
Armando: Kafkiano. Borgiano. ¡Pero los de Borgia, güey! No, pero yo creo que si nos va de la chingada es por culpa de nosotros, ni más ni menos, por pendejos. Lo propiciamos, lo instauramos, lo aceptamos.
Hugo: Lo que pasa es que luego te dejas dominar por la víscera y no por la cabeza. Todo el mundo te dice: "no seas güey, castígala, aléjate un poco de ella, sé indiferente y vas a ver que va a reaccionar".
Armando: ¿Y sabes por qué uno es incapaz de hacer eso? Porque si le dejas de hablar sientes que se va a ir todo a la chingada.
Tonatiuh: Uno es muy imprudente, porque la acabas de ver en la mañana y ya en la tarde estás ahí en la puerta de su casa; o le empiezas a hablar a horas que no son oportunas. Empiezas a caer mal. Aunque hay mujeres que te quieren alejar y las hay que sólo te quieren mantener a distancia. Las que te quieren alejar son muy directas. Pero hay otras que te cortan mas también te dan entrada, para tenerte ahí, más o menos, no muy alejado. Te dicen: "eres mi mejor amigo, no te enojes".
Hugo: Que te digan: "te quiero sólo como amigo" es lo peor.
Tonatiuh: Te dicen: "es que yo te quiero como a un hermano, nos conocemos tan bien que nuestra relación no funcionaría".

A manera de conclusión

Armando: Yo creo que una conclusión es: si quieres que una chava se enamore de ti, no te enamores de ella . La condena es vivir en una relación de frialdad y de distancia.
Hugo:¿Entonces la conclusión sería que no hay esperanzas?
Armando: La única manera en que puedes tener a laguien de poca madre, no en todos los casos pero si casi siempre, es no amando a esa persona que está contigo. A lo mejor le puedes tener cuatachinés, estima.
Tonatiuh: Lo malo es que ne el amor sucede como en Carrie o una de esas películas de terror, que cuando piensas que ya la libraste, te sale una mano de abajo de la tierra y te vuelve a agarrar. Y yo lo que veo es que de pronto , sin ningún motivo, ya le estoy diciendo a la chava que le voy a llevar unos chocolates del Sanborns.
Hugo: A mí mi exmujer siempre me decía que yo no tenía detalles con ella. ya después de que nos divorciamos, me dije: " bueno, voy a aprender esa lección y voy a tener detalles con las chavas que me gusten", ¡Pero sale peor!
Fernando: Mi mamá me ha dicho: " a las mujeres ni todo el dinero ni todo el amor" y si eso te lo dice una mujer, está cabrón.
Armando: Pero, es que como hombres necesitamos pasar alguna vez por ese lugar. Por un momento en el que estemos súper enamorados de una morra, que no nos pele, que nos humillemos y que le demos todo, todo, todo, hasta quedarnos en calzones.
Fernando: A veces no sólo una vez, sino varias
Armando: Pero tienes que pasar por eso a güevo para crecer en la vida. Si no, estás en la súper pendeja y siempre serás el güey que manda, que las desprecia.
Tonatiuh: Cuando estás muy clavado haces cosas que nunca harías.
Fernando: Que no harías en tu vida sobria, como pasar toda la noche en un parque fríom frente a tu casa, llorando, y lo haces aunque te llueva y sientas que estás muriendo.
Armando: ¡ A güevo! Si no tuviéramos esos momentos, seríamos seres despreciables. ¿ A poco no? Son momentos de éxtasis necesarios, útiles. Si no, seríamos Hitlers.
Fernando: La conclusión es que no existen conclusiones.
Hugo: Y lo peor es que todo va a seguir igual.
Armando: A lo mejor una conclusión es que cuando nos enamoramor somos carne de cañón.
Fernando: ¡La conclusión es que somos unos patéticos de güeva! Armando ¡ Eso está muy bueno: somos unos patéticos de güeva!
Fernando: Y mientras que uno está pensando en lo patético que es, a la chava con la que fuiste patético realmente le vale madres.
Armando: Ahorita está cogiendo delicioso con un pendejo rico y buena onda.
Fernando: Que la maltrata mesuradamente, que le pone sus putazos.